Prisión
Quisiera cegar de mí vista al ocaso oscilante,
Quisiera ser la mañana que te recuerda palpitante,
Quisiera ser la boca del renacuajo que entre la
niebla apresa,
Quisiera no ver flores de tal naturaleza.
En lo profundo de mis palabras íntimas,
Deseo no desear…
Si ese fuese mi destino,
-Claro lo sé cómo el héroe en un cuento-
Tu silencio es como una trompeta
En el rescoldo de una sinfonía.
¿Corchea, fusas, se escuchan?
Bifurcan el anhelo más próximo
Del inicio de un viaje sin una brújula,
Y solo al oeste el caminar prima,
vestigios nuevos de una primicia.
Pronto, pronto ya es necesario…
Alzar el vuelo al navío más cercano
De torrentes corrientes lustrosas
-Épocas ya más que lastimosas-
Por verter ebrio en la ilusión mentirosa.
El
aire es propicio para el nuevo viaje.
Mítico el canto de las sirenas
A cada instante brillan en los arenales:
Como la vida y su último instante
Bella magia de tu boca inolvidable.
Quisiera cegar de mí vista el ocaso oscilante,
Quisiera ser la mañana que te recuerda
palpitante,
Quisiera ser la boca del renacuajo que entre la
niebla apresa,
Quisiera no ver flores de tal naturaleza.
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