Situaciones
Hay algunas situaciones en la vida ordinaria, del común y del
corriente, que fácilmente no logramos comprender. Sí, no las comprendemos. Por
una extraña razón suceden –sin embargo en la mayoría de los casos no lo
sabemos-, y quisiéramos que en este
mundo posible nunca aparecieran. Por
ejemplo una de ellas es la muerte, ella se puede avecinar por cualquier
momento, por una rendija impredecible y además hacernos tanto daño como cuando
en una bicicleta nos caemos y creemos que fuese mejor no habernos subido en ella.
Otra de ellas es la desilusión de un amor. Esta nos acerca
hacia un mar de múltiples pensamientos, parecidos a los de una droga cercana,
de la cual no sabemos dónde estamos ni lo que hacemos, pero lo que sí sabemos
es que es mejor volver a hacerlo para
tratar de descifrarlo. Y lo que más ilógico puede ser, es que quienes se
encuentran en este embrollo tan inesperado - que en la mayoría de los casos las
personas no lo aceptan-, sus amores no son correspondidos. Ante el hecho, andan
con los cuernos presentes, como un búfalo en un circo, y en el cual todos
ríen.
O todo lo contrario, para algunos sería propicio vivir estas
experiencias. Pero no le suceden.
Muchas veces, y casos se han visto como el anterior, y otros
por ser muy pocos, y de los cuales son muy interesantes. Digo, aquellos en los
cuales el amor es la felicidad más grata, así las parejas parecen llenas de magia, una extraña sensación
causan pues en la que los observadores quisieran en lo posible tratar de
descifrar, lo que a un hecho tan simple asombra hasta los más intelectuales. Y
sin importar el dinero, ni la hora, si llueve o hace sol; más solos para estos
el amor es la semilla para crecer y dar frutos.
No digo que casos curiosos sucedan muy a menudo, pero si digo
que son verídicos, pues la experiencia me muestra que existen y son posibles en
la vida.
