jueves, 14 de febrero de 2013


Visión en el horizonte.

 

A la ilusión de un alma pueril,

el más bello recuerdo es vil,

de los anhelos perfectos del beso,

una dama sonriente al son del pecho.

 

Esa es la huella de un sentimiento,

que de la catarsis expresa el deseo,

de nunca perecer en brazos distintos,

de ilusiones vagas, rosas claras.

 

Más en la armonía de una piel sosegada,

nace el duelo  fiel del ánima,

mas en la unión de la fuente cristalizada,

amor cauto, la  decisión tomada.

 

Bellos recuerdos olvidados,

Igual a la luz en el arcoíris,

de cuando en tanto reverentes

y otras veces mas que inocentes.

martes, 12 de febrero de 2013


Algún día iré a tu vera.

 

Así comienza un gran poema de León de Greiff. Y en estas letras que deseo describir en adelante no puede ser otro tema diferente que el apropiado para este autor. El amor. Y a ello debo confesar que siempre el amor pone de antemano una gran lucha, no solo de una persona sino de muchas, por ejemplo El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha en sus tantos pensamientos deseaba adorar a Dulcinea del Toboso, ella una mujer inanimada – pues no existió en la época sino que fue invento de la locura del personaje-, era el motivo principal de sus decisiones. A tu vera, relaciona unas acciones que si bien tienen una forma clara y explícita también pueden ser consideradas como autóctonas.  Es decir que nacen del propio ser, como le nacía al personaje de Cervantes.

Y para que el lector entienda la verdad del asunto debe tener en cuenta que siempre en la vida existe una mujer que busca nuestra alma, la que sin duda nunca escapa al amor.  Algunos lo llaman traga. Esa que se le aparece a uno por cualquier lado y en cualquier momento. Por esa mujer somos capaces de hacer cualquier cosa. A mi me paso un día: en medio de una borrachera salí a buscarla, llegue a su casa y la encontré dormida. Solo su madre me dijo que no volviera por esos lados nunca más. Lo más triste del asunto es al otro día con la cara de la vergüenza encima, subí hasta su casa y en la mano una rosa. Pero esta rosa no fue para mi novia, sino para su madre.

Algún día. Son dos palabras con una sinceridad enorme. Tal vez, quizás, o nunca extrañen su significado verdadero. Pero lo seguro si será es no hay nada cierto. Como tan seguro me encuentro de que mañana será un día soleado, o que el papá Benedicto renunciara próximamente. Eso si será una verdad absoluta.

En la poesía como en el amor se cometen los presagios más absolutos, de los cuales a quienes les encantan gustan de la poesía y del placer que ella nos brinda. Por tal motivo si algún día crees que la poesía te habla solo escucharla.  

 

 

 

 

 

 

domingo, 10 de febrero de 2013


Recuerdo  a pasos muy quedos.

 

En mi alma riela el recuerdo de la sinceridad,

la de constantes miradas en la inmensidad,

de tantos momentos vividos a tu lado,

de tantos recuerdos vividos con tus abrazos.

 

Y entre tanta nostalgia mi amor continua intacto,

Como la piedra al final de una tempestad causta,

Y la fuerza de mi alma anhela verte en presagios,

a fin de amar sin medida como una ilusión vaga,

a fin de querer mas allá de lo necesario

sin medida, reloj, ni horario….

Solo los dos juntos por los días necesarios…

 

¿Cuáles días más sin ti?

Yerra mi anhelante vida como un naufrago

de lo que en la infancia era un juego necesario,

el recuerdo trémulo de la felicidad  como un barco

a la deriva con tus besos mas fieles en otros brazos,

mas de mi ser que consumió las aguas de tú letargo

de  lo que la vida cruzo con la suerte de un presagio

ahora amor, amor, tus besos ya los conozco…

¡cómo la fresca palma de mi mano!

 

Del dulce sabor que atraen tus preciados labios

en mi ser se estremece por  la  silueta de la belleza,

de la cual atraes como en los vientos más cálidos,

a tu lado, mujer, encanto, dulzura hechicera.